No habrá otro momento de suerte
No estará mi perro
No habrá otro ángel, ni más compañeros
No habrá más dinero
No habrá otro invierno, no habrá más sueños
No habrá más agua de mar, ni más espuma
No habrá más olas, ni piel calentita, ni más arena
No habrá más sol, ni habrá más sombra, ni tendré más sueño
No habrá más dolor. No estarán las nubes, ni estará mi perro
No habrá aceitunas, ni música, ni aliento
No habrá otro intento, ningún invento
Me traerá a la cara otra sonrisa. No habrá más tiempo
No habrá más cuentos
No habrá más Dios, ni habrá más muertos
No habrá más hechos
No habrá más hecho que mi muerte
No habrá otra copa
No llevaré más ropa que mi vida
No habrá más luz de amanecida
Por no haber, no habrá ni silencio.
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a Huckleberry Finn en su isla.

foto David Mas.
