lunes, 8 de junio de 2009

Delirio tremendo

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Con el acero a la muerte, y fuerza de intranquilos
Glorias por miles de muertos, puertos convencidos
creo que nos mira la mar muertos y vencidos
náufragos en puerto, cruceros carcomidos
No somos el ser que somos, semos sumideros
sumillados del todo del dolor vencidos
del dolor que no existe, así que
por la inexistencia vencidos, vencidos de un lado
escorados de un lado, varados por un lado
pobres varados por la vara vencidos
sin fuerzas de moverse y sin ancla acongojados
únicos culpables de su ansia olvidados, parados
parados sin la muerte, en vida propia parados
innombrables cobardes, reyes del mundo anclados
Lo que semos somos: Autistas de la cobardía
autores de un mundo cobarde, seco y desquiciado
anónimos por cobardes, cobardes por anclados
por cobardes sinnombre y por secos negados
por lo seco del mundo justificados
como si no esperara el mundo la sangre seca
que se cae de quien la da sin caerse a un lado
sin escorarse a la vara que manda la vida
vida que es la propia, sin vara de mando,
con la libertad y el tiempo como marcas de cuando
seremos porque somos y pues somos mandamos
sin querer que el cuándo marque lo que somos
ni saber por qué cuando somos mandamos
Digo que lo que semos somos, seremos y seramos
Y además, lo que amamos.
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2 comentarios:

Argax dijo...

Rayos X en tus palabras y mi pecho al descubierto.
LA vergüenza mía que es la de todos los que formamos parte de esa gran cobardía de la que hablas en tus versos.

Este está de puta madre titi, llega y es hábil en sus juegos de palabras.

Abrazos.

Yo soy Joss dijo...

mira, yo soy un pobre ignorante, pero yo cada vez estoy convencido de que estoy delante de un gran poeta (mucho más que muchos que están en boca de todos)